
"In Trying to distill the particular mesmeric quality of Miles Davis Keneneth Tynan has referred the spanish word duende "It has not exact English equivalent", he explained, but it denotes "the ability to transmit a profoundly felt emotion with the minimum of fuss and the maximum of restraint... Miles Davis has duende".
Creo que en esta grabación nuestro duende está por todos sitios, no solo en la trompeta de Miles.
Disco recomendado: Miles Davis in Concert: My Funny Valentine (Columbia, 1964)
En efecto, se detiene el mundo. Ahora mismo me pongo a buscarlo ¡gracias!.
ResponderEliminarHola Dizzy, tengo este álbum de Miles Davis y lo escucho con bastante frecuencia. Como tu dices, Miles tocando baladas es insuperable.
ResponderEliminarSaludos
No hay que buscar motivos para escuchar a Miles ya que cualquier balada de él se justifica por si misma y por lo que aporta a nuestra sensibilidad y lo que extrae de nuestra personalidad. Las baladas de Miles son un espejo para contemplarnos mejor a nosotros mismos y por eso se hacen necesarias y hasta imprescindibles.
ResponderEliminarGran disco, gran tema y gran entrada Dizzy. No del todo conforme con Coleman, meses después y en su constante busqueda de un tenor, Miles grabó ese mismo tema con Sam Rivers, que permaneció poco tiempo con el quinteto.
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