domingo, 14 de abril de 2013

HAWKINS! ELDRIDGE! HODGES! LIVE!

Con estos tres primeros espadas como cabeza de cartel queda poco que comentar, tan solo relajarse y escuchar a esta agrupación que reune a tres de los mejores sopladores de la era pre-bop.
No voy a comentar nada tan solo y para las estadísticas la fecha, 15 de agosto de 1962 en el Village Gate de New York, los acompañantes Tommy Flanagan al piano, Major Holley al bajo y Edward Locke a la batería; y un repertorio de tan solo tres temas, dos clasiquísimos de Ellington (Satin Doll y Perdido) y un largo blues que parece improvisado para la ocasión, el majestuoso The Rabbit in Jazz en alusión a Hodges.
Así que ya sin más preámbulos pasemos a escuchar a estos tres gigantes.
 
Disco recomendado: Hawkins! Eldridge! Hodges! Alive! (Verve, 1962).

jueves, 4 de abril de 2013

LA EMPATIA DE BILL EVANS

Pues bién, aquí estamos otra vez. En esta ocasión para visitar un disco de éste que se ha convertido en mi pianista favorito, me refiero a Bill Evans.
Ahora estoy realizando prácticas de clase en institutos de secundaria (esto no tiene nada que ver con Bill), pero llego cansado después de toda la mañana con chavales y Bill me ayuda muchísimo a desconectar del jaleo de este día a día.
El disco de hoy, Empathy, no suele considerarse entre los grandes albumes de Evans, sin embargo, esta grabación de 1962 junto a Shelly Mann (d) y Monty Budwig (b) encierra joyitas como el pegadizo The Washington Twist o la balada Danny Boy.
Espero que os gusten los tres temas elegidos, sé que son pocos pero ya sabéis que no tengo por costumbre subir albumes enteros y éste, en concreto, es muy cortito. Así que nada más, espero que guste.
 
Disco recomendado: Empathy (Verve, 1962)
 
 

lunes, 25 de marzo de 2013

BEBO RIDES FOREVER

Se nos fué. Menos mal que durante sus últimos años hemos podido disfrutar de su música.
Supongo que ya sabéis que me estoy refiriendo al gran Bebo, el gigante cubano que durante 35 años estuvo oculto en Estocolmo, hasta que lo descubrió Paquito D´Rivera y le produjo el álbum Bebo Rides Again. Unos años despues, en el 2000, se produce otro encuentro fundamental, Bebo participa en la película Calle 54 y conoce a Fernando Trueba, el romance es instantáneo y Trueba se convierte en el productor de los últimos discos de Bebo, hasta el pasado viernes que se rompe esta fructífera relación.
Bebo ha dejado de tocar.
En estos últimos años Trueba produce un total de ocho albumes de Bebo, que recorren todos los palos, Big-bands, Fusión con flamencos, trios, combos, duos (uno con violín, y otro con su hijo Chucho a dos pianos),  un nuevo dúo con bajo en vivo, y un magnífico album en solitario. Dejemos al propio Fernando Trueba que nos cuente esta experiencia, en este extracto de la página de ayer domingo en el diario "El Pais"
"Una vez le convencí de hacer un disco de piano solo. Fueron días maravillosos, los dos solos por estudios de ensayo y de grabación en Madrid, sin preocuparnos de nada, solo de la música. Ned Sublette (autor de Cuba and it's music, para mí el mejor libro que existe sobre la música cubana) se me acercó un día en Nueva York y me dijo: “Quiero decirte que Bebo es el mejor disco de música cubana nunca grabado, en cualquier época, en cualquier lugar”.
Creo que en ese disco están contenidas el alma de Bebo y también el alma de Cuba. Desnudas, sin adornos. Fue lo último que oyó Cabrera Infante, ya enfermo, antes de morir en el hospital, en Londres. Y salieron lágrimas de sus ojos. Pensé: ha muerto en Cuba. Se lo conté a Bebo y le dedicamos el disco. Guillermo murió en Londres. Bebo en Estocolmo."
Nada más que añadir, un poquito de este disco.
 
Disco recomendado: Bebo (Calle54records, 2005)
 

lunes, 18 de marzo de 2013

COLTRANE 23 MAYO 1958

Pues bueno, ya de vuelta. Lo primero es pedir disculpas, casi un mes sin publicar nada, y es que he estado muy liado con el Master que estoy haciendo y además, por si fuera poco, han operado a mi mader de apendicitis (todo ha marchado estupendamente), así que ya veis un mes muy movidito.
Para volver nada mejor que una de mis entradas clásicas, una de las sesiones de Coltrane para Prestige.
En esta ocasión tan solo tres temas, pero vaya tres, Black Pearls, Love Come back to me y el que es para mi gusto el plato fuerte de la sesión, Sweet Saphire Blues. Estos tres temas no verían la luz hasta 1964 cuando se publica el album Black Pearls en el cual se recoge esta sesión y ningún tema más, así que ya os haréis una idea sobre las duraciones de cada uno de ellos.
Y antes de que se me olvide, se trata de una sesión en quinteto con Donald Byrd a la trompeta, y un trío de viejos conocidos, Red Garland (p), Paul Chambers (b) y Arthur Taylor (d).
Espero que gusten y no volver a dejar este rinconcito abandonado durante tanto tiempo.
 
Disco recomendado: Black Pearls (Prestige, 1964)
 

viernes, 22 de febrero de 2013

JOHNNY HODGES: BLUES A PLENTY

Ha visitado poco este blog pero Johnny Hodges poseía el timbre más dulce en el saxo alto. En algún sitio leí que en una ocasión Charlie Parker dijo que no imitaba a Hodges porque Hodges era inimitable, y es verdad, su sonido es totalmente personal.
La carrera de Hodges está unida indivisiblemente a la de Ellington, la orquesta del duque no hubiese sido la misma sin tener a este hombre sentado en el banco de los saxofones, y salvo un periodo entre 1951 y 1955, estuvo sentado en ese banco desde 1928 hasta 1970, fecha en la que falleció.
A pesar de su militancia en la ortquesta, tuvo sus aventuras en pequeños grupos, casi siempre de la cuerda de Ellington, como esta grabación de la que hoy escucharemos una parte, se trata del Blues a Plenty, un album en el que aparecen, Roy Eldridge a la trompeta, Vic Dickenson al trombón, Ben Webster al tenor, Billy Strayhorn al piano, Jimmy Woode al bajo, Sam Woodyard a la batería y el propio Hodges al alto, todo un lujazo de orquesta la que se reunió ese 5 de abril de 1958.
Así que nos dejamos de palabrería y pasamos a la música. Además un video con el duque. Venga a disfrutar, y espero tener más tiempo para ir poniendo cosillas que me tienen frito en el Master.
 
Disco recomendado: Blues a Plenty (Verve, 1958)